Expropiar los terrenos anexos al Sada y sus Contornos hubiera costado más de 678.000 euros

Expropiar los terrenos colindantes al colegio Sada y sus Contornos para acometer la ampliación del centro escolar hubiera supuesto para el Ayuntamiento un coste de algo más de 678.000 euros (casi 113 millones de pesetas), según las estimaciones realizadas por los técnicos municipales tras conocer la sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia que anuló la modificación del Plan Urbanístico realizada durante el gobierno del BNG-PSOE.

Las estimaciones indican que si el Gobierno Local hubiera llevado a cabo la expropiación en las condiciones en las que planteaban socialistas y nacionalistas los propietarios podrían haber solicitado una indemnización por los daños y perjuicios derivados de una expropiación tramitada erróneamente.

De hecho, el uso de ese suelo es residencial, tras la anulación de la modificación realizada por el anterior gobierno local, por lo que los propietarios tendrían además derecho a solicitar la reversión de sus terrenos, toda vez que había desaparecido la causa, el Plan Especial que servía y daba soporte a la expropiación.

El alcalde de Sada, Ernesto Anido, reitera que la sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia es “un duro varapalo y un serio correctivo” para el anterior Gobierno Local porque el fallo judicial “simple y llanamente anula sin más la modificación puntual del Plan Especial de la zona de contacto del Puerto Sada-Fontán que el anterior alcalde promovió de forma tan tozuda como temeraria”.

“Las cosas –añadió Anido- son como son y no como las quiere ver el BNG, que una vez más ha vuelto a fallar en una política errática basada más en apetencias personales que en conceptos jurídicos”.

“Ahora –indicó el alcalde- quieren que nosotros volvamos a repetir el mismo proceso que a ellos les anuló la Justicia pero los sadenses no me han elegido para que gobierne igual que ellos y no pienso repetir sus errores”.

Otra decisión del anterior alcalde obligó al Ayuntamiento a indemnizar a un despacho de arquitectos al que el ex regidor del BNG excluyó del contrato de la redacción del Plan Xeral de Ordenación Urbana.

“A mí me duele el dinero de los ciudadanos y por eso quiero ser escrupuloso y no malgastarlo por caprichos personales que siempre salen caros”.

En ese sentido, el alcalde de Sada reiteró su disposición de expropiar en las condiciones en las que pretende hacerlo la oposición “si los concejales del BNG y PSOE avalan con su patrimonio personal cualquier perjuicio que ello pudiera conllevar para las arcas municipales”.

Ernesto Anido ya había lanzado ese ofrecimiento hace meses, pero no encontró respuesta afirmativa entre los miembros de la oposición, lo que lleva al alcalde a concluir que los portavoces de BNG y PSOE “son más precavidos cuando se trata de arriesgar su dinero que cuando se tratar de arriesgar el dinero de los sadenses”.

Respecto a las necesidades de la comunidad escolar, una vez descartada la viabilidad de ampliar el Sada y sus Contornos, el Gobierno Municipal trabaja ya en otras soluciones que permitan construir un nuevo colegio con mayor centralidad, con mejores condiciones de accesibilidad y con un menos coste de adquisición para integrarlo con otros equipamientos públicos.